TIP’S PARA PREPARAR UN ASADO PERFECTO (CHILENO)

LIFESTYLE


HOY ES EL ÚLTIMO JUEVES DE AGOSTO Y PARA MUCHOS, SE VIENE EL MEJOR MES DEL AÑO.

No solo por el espíritu patriota que invade a todos los chilenos este mes, si no también por lo rico que se come por esos días. Y aunque para algunos es signo de sufrimiento, la fecha oficial para comenzar la operación “Por un verano sin polera” es en octubre, lo que nos da licencia para dar rienda suelta a toda nuestra destresa culinaria, junto con todas nuestras fantasías gastronómicas #PornFood.

Si eres vegetariano o vegano, te advertimos que esta nota no es precisamente para ti, ya que hablaremos del clásico y siempre bien ponderado, asado chileno. Y es que el buen parrillero en Chile goza de respeto y de muchos otros beneficios en estas fechas, es por eso, que queremos ayudarte a que te luzcas delante de tus amigos o familia, preparando el asado perfecto este 18.

De aquí en adelante, solo vamos a dar tips respecto a los asados. Sabemos que a esta altura, ya debes tener varías técnicas aprendidas, pero la idea es que tomes lo que te sirva y así puedas mejorar tu propia forma de preparación ;)


LAS BRASAS

Tómate tu tiempo y ten paciencia para encenderlas, esto la base de todo.

  1. Amontona el carbón al centro con las piezas más pequeñas abajo, enciende desde abajo. Ayúdate con el clásico método del papel de diario enrollado, o el tarro hueco. Así el carbón tendrá oxígeno y podrá prender fácilmente.
  2. Importante: No utilices atajos, como alcohol , cera, parafina u otro tipo tipo de combustible, ya que será el sabor de tu carne la que pagará las consecuencias. Ahora sopla las brasas para que ardan por completo (aquí la excusa número 1 para abrir la primera lata de cerveza).
  3. Tan pronto estén todas al rojo vivo, separa el carbón de manera homogénea dentro de la parrilla y permite que baje la intensidad del calor, no queremos cocinar con fuego, solo el calor que generen las brasas.

LA PARRILLA

Asegúrate de que esté limpia, por lo general quedan restos pegados del asado anterior.

  1. Para limpiarla existen químicos que lo hacen bastante bien, pero te recomendamos usar algún producto ácido como por ejemplo, la mitad de un limón o cebolla, o un paño mojado con vinagre.
  2. Asegúrate de que la parrilla esté tibia. Las condiciones del ácido y lo tibio, harán que el trabajo de limpieza sea mucho más fácil.
  3. No uses escobillas ni productos abrasivos, porque los restos que queden ahí, ensuciarán posteriormente tu carne. Lo que no lograste sacar a la primera, tampoco saldrá durante el asado, así es que quédate tranquilo y déjalo ahí.

LA CARNE

Sea cuál sea lo que tú o tu bolsillo eligió, será una buena opción. El secreto está en que se cocine en su punto y no se “re-cocine”.

  1. En primer lugar, un tema muy sensible: La grasa. Existen muchos mitos en torno a la grasa y a su vinculación con subir de peso, lo que lleva a pensar que hay que comer todo light y libre de grasas. Pero lo que pocos saben, es que en la grasa se encuentran la mayoría de los componentes de sabor y aromas característicos de cada producto. Por lo tanto el consejo es cocinar la carne con su propia grasa. Así potenciaremos sabores y aromas característicos.
  2. No todos los jugos que percibimos en la boca, corresponden a la carne, la grasa también aporta con cierta humedad.
  3. En resumen, y como consejo, si no quieres comer tanta grasa, cocina la carne con ella y quítasela antes comerla.

LA SAL

Este punto, da para escribir un capítulo completo de un libro, pero lo resumiremos solo a lo más importante.

  1. ¿Cuál es la mejor sal para la carne? La respuesta es: cualquiera.
    La diferencia está en el tamaño de los cristales de la sal. Ya que de esto depende el tiempo que demore en “salar ”, y la percepción que tendrás del sabor de la carne en tu boca.
  2. Salar la carne lo suficiente por todos lados, así te aseguras de realizar el proceso una sola vez, cinco u ocho minutos antes de llevarla a la parrilla. Lo que sucederá después, es que la carne comenzará a ponerse brillosa, porque su humedad natural está siendo absorvida por la sal que pusiste en la corteza.
  3. La humedad que logres con tu carne, ayudará a que se “caramelice” de manera homogénea y se cocine lentamente en la parrilla. El resultado será una corteza más dorada y sabrosa que nunca.

EL TIEMPO

Depende del tamaño de la carne, pero en general el consejo será siempre el mismo: Cocinar a fuego lento y relajado. Sí, debes estar relajado y disfrutar del momento. Ya que al exponer la carne a altas temperaturas, la estamos “estresando”, y el corte con “cuchillo parrillero”, provocará que los jugos salgan disparados por cualquier parte y finalmente la carne se ponga más seca. Es por esto, que es importante, tomarse el tiempo necesario para cumplir cada uno de estos pasos relajadamente y sin apuros para que la cocción sea lenta, pero segura ;)


En resumen, si cumples con todos estos tips básicos de preparación, tendrás una carne blanda y mucho más jugosa, pero si a esto le sumamos el “caramelizado” homogéneo, entonces tendremos frente a nosotros “El asado perfecto”.

“Asado a la parrilla. El único deporte donde un chileno, con una cerveza en la mano, puede ser campeón del mundo”

¡A Disfrutar!



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